En 450 páginas distribuidas en 18 capítulos, el doctor Lerena describe las políticas pesqueras de los gobiernos de Alfonsín a Fernández de Kirchner que "permitieron consolidar la posición inglesa en Malvinas y la pérdida de un territorio marítimo 23 veces más amplio y más rico que Malvinas", según refiere el autor.
Los protagonistas principales son Dante Caputo, Domingo Cavallo y Felipe Solá y más de 700 "personajes de la época", que ponen de manifiesto "los gravísimos procedimientos seguidos, transformando la pesca, en una mera moneda de cambio".
El libro se dedica a historiar lo que el autor define como "falta de política pesquera en los últimos 40 años", periodo en el que los "permisos de pesca -y ahora de cuotas- se han transformado en la única política del Secretario del área pesca a nivel nacional", según afirma Lerena.
La obra se nutre de documentos, muchos de ellos inéditos; artículos periodísticos; testigos, actuaciones administrativas, judiciales y técnicas; acciones de funcionarios de gobierno, cancillería y Pesca (más de 1.500 apostillas); enfrentamientos entre empresarios pesqueros; senadores y diputados.
Un compendio que contribuye a demostrar cómo los argentinos pierden más territorio y su riqueza marítima en la posguerra, que en la guerra de Malvinas.
Aquí un adelanto de algunas de las categóricas sentencias a las que el doctor Lerena arriba en las páginas del libro cuya aparición está programada para el mes próximo:
El Concepto que tenía la Secretaría de Pesca de Felipe Solá respecto al otorgamiento de permisos, era francamente la antítesis de un proyecto de desarrollo nacional: para Otero -su Subsecretario- en el otorgamiento de los permisos de pesca "se daba el mismo trato a los empresarios nacionales, como a los extranjeros…"; pero esa política, por llamarla de alguna forma, ha seguido vigente hasta nuestros días.
Y ello, no es admisible. No se puede tolerar la depredación, la liberación de recursos migratorios en favor de terceros, los territorios argentinos desocupados, la transferencia de valor agregado a los importadores; la pesca libre de competencia en la milla 201 y hasta las 350 millas; ni las existencias o excedentes8 capturados por buques extranjeros sin rédito nacional; ni tampoco la ocupación transitoria y la desocupación nacional.
Con la política llevada todos estos años, si los peces hubieran seguido las reglas generales de la evolución de las especies, no habrían sobrevivido a estas últimas décadas de desatinos. A pesar "de moverse en el agua, como peces", es poco probable, que puedan sobrevivir a esta brutal, y persistente pesca descontrolada.
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